Qué encontrarás aquí
Páginas de archivo año a año con PDFs de folletos, especificaciones clave y enlaces a modelos relacionados.
Este archivo reúne once folletos del Chrysler Voyager correspondientes a los años 1988–2008. La colección documenta la evolución del monovolumen durante dos décadas, incluyendo tanto el Voyager estándar como la variante Grand Voyager. Los catálogos proceden de cuatro mercados diferentes y representan literatura comercial original de concesionarios. Dirigido a historiadores del automóvil, investigadores y aficionados, permite estudiar la trayectoria técnica y comercial de un modelo icónico en el segmento de vehículos familiares.
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Los materiales originales del fabricante documentan los equipos y opciones tal como se ofrecieron.
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El mercado suizo recibía el Grand Voyager 2008 con la misma estructura de siete plazas y el V6 de 3,3 litros entregando 218 CV. Las variantes de carrocería se mantenían fieles al concepto de monovolumen familiar, aunque la oferta de equipamiento de seguridad se había ampliado notablemente respecto a años anteriores, reflejando las exigencias normativas europeas.
Cuando el Voyager llegó a los mercados ibéricos en 1988, ofrecía tres variantes de carrocería que cobraban vida en la conducción diaria. El motor V6 de 3,0 litros entregaba 142 caballos, suficientes para mover los 1.650 kilos de la versión base con soltura. La dirección suave y el interior modular hablaban de un vehículo pensado para familias que buscaban espacio sin renunciar
La gama 1992 se desplegaba en tres carrocerías: la berlina de batalla corta, la versión alargada para siete pasajeros, y la configuración monovolumen puro. El motor V6 de 3,0 litros ofrecía 150 caballos, suficientes para mover con soltura el peso de la familia española. Los acabados iban desde telas resistentes hasta cuero integral, puertas correderas eléctricas, y sistemas de
Cuando el Voyager llegó a los concesionarios en 1993, Chrysler lo presentaba como el monovolumen familiar definitivo. Con opciones de motor que iban desde el cuatro cilindros de 2,5 litros hasta el V6 de 3,0 litros, ofrecía flexibilidad para diferentes necesidades. Las puertas correderas y la capacidad para siete ocupantes lo posicionaban como solución práctica para familias qu
En 1994, el Voyager competía contra el creciente catálogo de monovolúmenes nipones que ganaban terreno en Europa. Chrysler refrescó su propuesta con una carrocería más moderna y un motor de 2,5 litros capaz de entregar 150 caballos. Para el mercado holandés, representaba una opción versátil que combinaba espacio generoso con un carácter más familiar que deportivo.
La llegada del Voyager a los mercados ibéricos en 1995 supuso un punto de inflexión: aquí estaba el monovolumen americano, con capacidad para siete, ofreciendo una alternativa rotunda a los europeos. El motor de 2,4 litros entregaba 150 caballos con sobriedad; el V6 de 3,0 litros daba carácter. Tracción delantera, suspensión independiente, y ese espacio interior que los español
El motor V6 de 3,0 litros con 150 caballos de potencia seguía siendo el corazón del Voyager 1996, ahora con una transmisión automática de cuatro velocidades más refinada. La segunda generación incorporaba airbags de serie y una estructura de carrocería reforzada. Chrysler buscaba ofrecer versatilidad familiar sin comprometer la seguridad ni el dinamismo de conducción.
Cuatro carrocerías compartían el catálogo ese año: la berlina de cinco puertas, la versión familiar alargada, el cupé de tres volúmenes y el monovolumen de siete plazas. Cada una ofrecía el V6 de 150 caballos, aunque los compradores españoles preferían la variante compacta con tracción delantera. Las opciones de tapicería y sistemas de seguridad se ampliaron notablemente.
Para 1998, el Voyager llegaba a los concesionarios españoles y portugueses con una propuesta clara: monovolumen familiar de tracción delantera con capacidad para cinco o siete ocupantes. El motor de gasolina 2,4 litros con 150 caballos se posicionaba como la opción más equilibrada entre potencia y consumo. Las versiones SE y LXi cubrían el espectro de equipamiento, desde lo ese
Cuando el Voyager llegó a los concesionarios españoles en 2001, se presentaba como una propuesta práctica frente a los monovolúmenes europeos tradicionales. Su motor V6 de 3,3 litros entregaba 158 caballos, alimentando una estructura robusta capaz de acoger siete ocupantes sin sacrificar maletero. Los compradores ibéricos apreciaban la accesibilidad de entrada, la facilidad de
El motor de 3,3 litros V6 con 158 kW se presentaba como la opción más potente de la gama, aunque el 2,4 litros de cuatro cilindros ofrecía un equilibrio razonable entre rendimiento y consumo. Disponible en configuración de cinco o siete plazas, el Voyager 2006 permitía diferentes disposiciones interiores gracias a sus asientos abatibles y deslizables. La tracción delantera prop
El archivo contiene 11 documentos originales dedicados al Chrysler Voyager. Esta colección incluye folletos, catálogos de concesionarios y literatura de fábrica que abarcam varios años de producción. En conjunto, ofrecen una visión completa de la evolución del modelo y las variantes de equipamiento disponibles en diferentes mercados.
La colección abarca de 1988 a 2008, cubriendo dos décadas de producción del Voyager. Sin embargo, la cobertura no es continua en todo este período. Algunos años están mejor documentados que otros, reflejando la disponibilidad real de materiales originales. Esto ofrece una visión auténtica de qué años están mejor representados.
Absolutamente. Los folletos y catálogos originales son material de referencia invaluable para proyectos de restauración. Documentan esquemas de color auténticos, opciones de acabado interior y equipos de fábrica. Los restauradores pueden verificar especificaciones originales, obtener piezas correctas y garantizar la autenticidad de sus proyectos.
Sí, el archivo representa cuatro mercados regionales distintos para el Chrysler Voyager. Estas variantes regionales revelan cómo las especificaciones y características variaban según los países. Muestran los diferentes enfoques que Chrysler adoptó para satisfacer las preferencias locales y los requisitos regulatorios de cada mercado específico.
El archivo cubre múltiples generaciones incluyendo el Voyager original, el Grand Voyager y ediciones que documentan ambas variantes. Esta cobertura multigeneracional permite comparar directamente la evolución del diseño y las mejoras técnicas a lo largo del tiempo. Puede seguir la evolución del modelo desde su introducción.
La página de archivo se enfoca en los documentos mismos como artefactos históricos y artículos de colección. La página de catálogo proporciona especificaciones técnicas e información detallada del vehículo. Aquí explora la literatura original y su significado histórico. Allí encuentra los datos de rendimiento extraídos de esos documentos.
El archivo crece a medida que se adquieren y digitalizan nuevos documentos originales. La frecuencia de actualización depende de la disponibilidad de folletos raros de coleccionistas y fuentes. Los entusiastas pueden rastrear adiciones para descubrir materiales recién adquiridos y expandir sus recursos de investigación.