Deportivos & Coupés
Iconos deportivos: DMC-12. Modelos de alto rendimiento para el máximo placer de conducción.
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Una sola película cambió todo. El DeLorean de 1985 en "Regreso al Futuro" transformó un fracaso comercial en ícono cultural. Pero la historia real es mucho más extraña que la ficción. John DeLorean, ingeniero legendario de General Motors que ayudó a crear el Pontiac GTO, decidió hacer algo loco: construir su propio automóvil deportivo en Belfast, Irlanda del Norte, en 1981. ¿Quién hace eso? Un visionario con dinero de inversores británicos y sueños imposibles. El resultado fue el DMC-12, con sus puertas de gaviota iconoclastas y carrocería de acero inoxidable sin pintar.
La compañía apenas sobrevivió seis años. Producción limitada. Problemas mecánicos constantes. Y luego vino la película que lo cambió todo. De repente, ese fracaso de los años ochenta se convirtió en símbolo de futuro retro, en máquina de tiempo que capturó la imaginación de generaciones. El DMC-12 nunca fue rápido — su motor PRV de 2.8 litros apenas sacaba 130 caballos de fuerza. Nunca fue confiable tampoco. Pero era diferente. Radicalmente diferente. Las puertas verticales, el interior de dálmata, esa carrocería que no necesitaba pintura: todo gritaba que este no era un automóvil convencional. Think about that for a second — una compañía que fracasó comercialmente se convirtió en más deseable que muchos autos exitosos.
Hoy, DeLorean es más mitología que marca automotriz. El DMC-12 permanece como el único modelo de la marca, un monumento a la audacia y la excentricidad. Los coleccionistas luchan por ejemplares originales, mientras que una nueva generación de aficionados descubre esa máquina plateada gracias a Netflix y redes sociales. DeLorean intentó reiniciarse en 2017 con prototipos eléctricos, pero la realidad siempre fue menos dramática que el mito. Lo que importa es que existe, que sigue fascinando, que representa ese momento específico donde la innovación, la ambición y la cultura pop colisionaron para crear algo inmortal.
John DeLorean era ingeniero. Exitoso en General Motors. Pero en 1975, decidió algo loco: fabricar su propio automóvil deportivo. Un visionario que no aceptaba límites. Abandonó una carrera cómoda para perseguir un sueño que nadie creía posible — crear un auto revolucionario con un diseño que desafiara toda convención, con puertas de ala de gaviota y un chasis de acero inoxidable que brillaría bajo cualquier luz. ¿Por qué un hombre en su posición tomaría ese riesgo? Ambición pura. Quería dejar su marca en la historia del automóvil, no simplemente en los libros contables de una corporación gigante.
Los primeros años fueron caóticos. La compañía DeLorean Motor Company se fundó en 1981 en Belfast, Irlanda del Norte — una ubicación extraña para un sueño estadounidense. Dinero del gobierno británico. Subsidios irlandeses. Promesas de empleos locales que nunca se materializaron completamente. El DMC-12 llegó en 1981 con especificaciones modestas: motor Renault V6 de 2.85 litros, solo 130 caballos de fuerza. No era rápido. Pero su apariencia. Eso era diferente. Las puertas de ala de gaviota se abrían dramáticamente hacia arriba, el acero inoxidable capturaba la luz como nada antes, y el interior futurista parecía sacado de una película de ciencia ficción que aún no se había hecho.
Entonces llegó 1985. Regreso al futuro. Todo cambió. De repente, el DMC-12 no era solo un auto fracasado y costoso — era una máquina del tiempo. Una leyenda. El coche que Robert Zemeckis eligió para su película se convirtió en el ícono más reconocible de la década. Ventas que no existían antes ahora se materializaban. Pero aquí está lo irónico — John DeLorean nunca vio ese éxito. Fue arrestado en 1982 por conspiración de tráfico de cocaína, aunque fue absuelto años después. La compañía colapsó en 1983 después de producir solo 9,002 unidades. Vueltas del destino. El auto que nadie quería en su momento se convirtió en lo más buscado después de la película.
Décadas pasaron. El DMC-12 permaneció como un fantasma de ambición fallida pero culturalmente inmortal. En 2007, un emprendedor tejano compró los derechos y activos restantes, reviviendo la marca. El nuevo equipo comenzó a restaurar unidades antiguas y, más recientemente, anunció planes para manufacturar nuevos vehículos. No es el imperio que John DeLorean imaginó. Pero la marca persiste, alimentada por nostalgia, por "Regreso al Futuro", y por algo más profundo — la certeza de que este automóvil fue, sin importar cuánto fracasó comercialmente, genuinamente diferente. Explorar la línea de vehículos eléctricos demuestra que DeLorean intenta redefinirse para una era moderna, aunque las sombras del pasado siempre la perseguirán.
Hoy DeLorean vive en dos realidades simultáneamente. En una, es un fracaso empresarial espectacular, un monumento a la ambición sin fundamentos financieros sólidos. En otra, es culturalmente intocable — más famoso ahora que cuando se fabricaba. ¿Cuál es la verdadera historia? Ambas. Eso es lo que la hace fascinante. Un auto que debería estar muerto hace cuarenta años sigue despertando pasión, curiosidad, y ese sentimiento nostálgico de cuando los automóviles podían ser realmente diferentes, incluso si fallaban en casi todo lo demás.
DeLorean nunca fue solo un auto. Fue un sueño que se atrevió a existir en los ochenta — cuando todo parecía posible y el futuro brillaba con promesas de plutonio y viajes en el tiempo. Una sola generación. Un solo modelo. Pero qué modelo. La marca desapareció tan rápido como llegó, enterrada bajo deudas, escándalos y realidades que no encajaban con la fantasía. Y sin embargo, aquí sigue. Intacta en la memoria colectiva. Más legendaria muerta que viva.
¿Quieres explorar más? Descubre todos los SUVs de la marca o consulta los vehículos eléctricos disponibles. El futuro todavía espera.
Iconos deportivos: DMC-12. Modelos de alto rendimiento para el máximo placer de conducción.
Ver todos los deportivos →| Segmento | Modelos | Rendimiento | Tracción | Características |
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Segment
Coupé
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Models |
Performance
132 - 150 PS
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Drive
RWD
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Features
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DeLorean ha producido un único modelo: el DMC-12. Lanzado en 1981, este deportivo de dos plazas con puertas de gaviota se convirtió en un ícono instantáneo. La producción duró apenas tres años, terminando en 1983 con aproximadamente 9,000 unidades fabricadas. Un solo modelo, pero qué modelo. Si buscas explorar otros tipos de carrocería, puedes revisar los sedanes disponibles, aunque spoiler: solo hay uno que importa.
DeLorean Motor Company fue fundada en 1975 por John DeLorean, ingeniero legendario que antes trabajó en Pontiac y General Motors. Ubicada en Belfast, Irlanda del Norte, la compañía recibió financiamiento gubernamental para crear empleos locales. El DMC-12 llegó al mercado en 1981 con esas puertas de gaviota que lo hicieron famoso. Seis años de historia intensa. La marca no produjo SUVs ni sedanes tradicionales, solo ese deportivo revolucionario que cambió todo.
Las puertas de gaviota. Eso es lo que todos recuerdan, ¿verdad? Pero la verdadera firma técnica era la carrocería de acero inoxidable sin pintar. Resistente a la corrosión, futurista, imposible de rayar. El motor era un V6 de 2.8 litros PRV (Peugeot-Renault-Volvo) con 130 caballos. No era potente, pero esas puertas lo compensaban. El DMC-12 combinaba diseño italiano (Giugiaro) con ingeniería británica y componentes franceses. Raro. Memorable. Exactamente lo que John DeLorean quería. Hoy no hay versiones eléctricas oficiales, solo prototipos experimentales.
Es simple: el DMC-12 es el único modelo que DeLorean jamás produjo en serie. Punto. Lanzado en 1981 con esas puertas icónicas y carrocería de acero inoxidable, se convirtió en un fenómeno cultural casi instantáneamente. Hoy es una pieza de colección. Aproximadamente 9,000 unidades entre 1981 y 1983. Raro, codiciado, inmortal. La marca nunca fabricó sedanes ni diversificó su línea. Un solo coche. Pero ese coche? Cambió la historia del automovilismo.
2026-02-20
DeLorean Motor Company (official), National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA), Wikipedia, Society of Automotive Engineers (SAE), Smithsonian National Museum of American History
Todos los datos técnicos se toman de las especificaciones oficiales del fabricante y se actualizan regularmente.