Vehículos Eléctricos
El futuro de la movilidad, con hasta 600 km de autonomía.
Ver todos los eléctricos →Microlino reinventa la movilidad urbana con un eléctrico que cabe en un espacio de moto: solo 2,41 metros de largo. Nacido en Suiza en 2016, revive el espíritu del Isetta italiano de los 50 pero con tecnología contemporánea y motor eléctrico. Compacto, eficiente y accesible, demuestra que no necesitas toneladas de acero para disfrutar la ciudad.


2 modelos de todas las épocas: filtra por segmento o abre un modelo para ver sus generaciones
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Un automóvil eléctrico que cabe en un espacio de estacionamiento de motocicleta. Eso no es ciencia ficción — es Microlino, la visión suiza de reinventar la movilidad urbana. Fundada en 2016 por Merlin Ouboter y su equipo en Zúrich, esta startup decidió que los autos pequeños no tenían que ser aburridos ni comprometidos. Tomaron un concepto clásico — el icónico Isetta italiano de los años 50 — y lo actualizaron para la era eléctrica. Pero aquí viene lo interesante: no se trata de una nostalgia barata. Es una reinterpretación seria de cómo debería verse la movilidad cuando los espacios urbanos desaparecen y los combustibles fósiles son cosa del pasado.
¿Cuánto espacio necesita realmente un auto en la ciudad? Microlino responde con solo 2,41 metros de largo. Eso es más corto que un Smart Fortwo, pero con un interior sorprendentemente funcional gracias al diseño inteligente y las puertas de apertura frontal que facilitan el acceso. El motor eléctrico entrega entre 11 y 13 kilovatios según la versión, suficiente para alcanzar 90 km/h y navegar el tráfico urbano sin drama. La batería de 10,5 kWh proporciona autonomía de hasta 230 kilómetros en ciclo WLTP — más que suficiente para desplazamientos diarios. Peso contenido, consumo mínimo, carga rápida en cualquier enchufe doméstico. Esto es eficiencia pura, sin compromisos innecesarios.
El catálogo de Microlino incluye el Microlino, su modelo insignia que redefinió lo que significa un vehículo urbano compacto, y la Spiaggina, una variante de techo descapotable que añade diversión al concepto. Ambos vehículos son completamente eléctricos, sin excepciones. Suiza no necesita autos tradicionales — necesita soluciones que funcionen en Zúrich, Basilea y Ginebra donde estacionar es más caro que el combustible. Microlino lo entendió desde el principio.
Microlino nace en 2013 en Suiza, pero su verdadera historia comienza mucho antes — en los años 50, cuando el Spiaggina revolucionó la idea de movilidad urbana. Wim Ouboter, ingeniero holandés radicado en Zúrich, vio algo que otros pasaban por alto: el mundo necesitaba un vehículo diferente. Pequeño, eficiente, divertido. Imposible de encontrar en el mercado moderno. Así nació Microlino como empresa, reviviendo el espíritu del icónico biplaza italiano de los años 50 pero con tecnología contemporánea y, lo más importante, motores eléctricos.
Los primeros años fueron brutales. Ouboter y su equipo enfrentaban un mercado escéptico — ¿quién compraría un auto tan pequeño en serio? Además estaban los desafíos técnicos: baterías caras, regulaciones de seguridad cada vez más estrictas, y una industria automotriz que apenas comenzaba a creer en la electrificación. Pero aquí es donde entra la obsesión suiza por la precisión. El equipo trabajó incansablemente en prototipos, refinando cada detalle hasta que el producto fuese impecable. No se trataba solo de un coche eléctrico. Era un manifiesto contra la obesidad vehicular, contra los autos que nadie necesitaba pero todos compraban.
El cambio llegó con la producción. En 2015, Microlino comenzó a tomar forma como proyecto serio — primeros prototipos funcionales, primeras reservas de clientes entusiastas. Luego, el salto definitivo. Entre 2018 y 2019, la compañía aseguró inversión significativa y comenzó la manufactura real en Italia, asociándose con Micro Mobility Systems. El Microlino original debutó oficialmente. Dos asientos. Menos de tres metros de largo. Motor eléctrico de 11 kilovatios. Autonomía de 200 kilómetros. Precio accesible. De repente, lo imposible se volvió posible. Cambió todo.
El éxito fue inmediato pero caótico. Miles de reservas llegaron desde Europa y Asia — más demanda de la que podían satisfacer. Las entregas se retrasaron. Los clientes se frustraban. Pero Ouboter no renunció. Amplió la capacidad de producción, mejoró las cadenas de suministro, y lo más importante, escuchó. Cada crítica se convirtió en iteración. Las baterías mejoraron. La ergonomía se refinó. El software se actualizó constantemente. Para 2023, Microlino ya había entregado miles de unidades en más de veinte países. No es Tesla. No intenta serlo. Es algo mejor: es honesto.
Hoy, Microlino representa lo que la movilidad urbana debería ser siempre. Compacto. Accesible. Ágil. Totalmente eléctrico. Su catálogo completo de modelos eléctricos sigue creciendo. ¿Será Microlino el futuro de las ciudades? Probablemente no para todos. Pero para quien valora la libertad sobre el lujo, la eficiencia sobre la apariencia, representa exactamente lo que prometió: una revolución desde Suiza que nadie pidió pero todos necesitábamos.
El futuro de la movilidad, con hasta 600 km de autonomía.
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Microlino no es solo otro coche eléctrico — es una filosofía. Compacto. Eficiente. Accesible. La marca suiza demostró que no necesitas toneladas de acero ni baterías gigantes para disfrutar la movilidad urbana. Los dos modelos disponibles representan lo que debería ser el transporte de ciudad: ágil, divertido, sin pretensiones. ¿Te imaginas las calles europeas llenas de estos bichitos en lugar de SUV de tres toneladas? Eso es el cambio real. Explora todos los vehículos eléctricos de Microlino y descubre por qué esta marca está revolucionando silenciosamente la forma en que nos movemos.
Microlino fabrica dos modelos principales. El Microlino clásico es el icónico vehículo urbano eléctrico de dos plazas que revolucionó la movilidad compacta. La Spiaggina es una versión más abierta, tipo buggy, perfecta para climas cálidos y aventuras costeras. Ambos comparten la misma plataforma y tecnología eléctrica, pero con estilos completamente distintos. Puedes explorar toda la gama eléctrica aquí.
Microlino nació en 2014 en Suiza como un proyecto de movilidad urbana sostenible. Los fundadores vieron un problema claro: las ciudades estaban congestionadas, contaminadas, y la gente necesitaba algo diferente. Su solución fue brillante — revivir el concepto del Isetta de los años 50, pero completamente electrificado para el siglo XXI. El primer vehículo llegó al mercado en 2023 tras años de desarrollo y refinamiento. Eso es paciencia. Desde entonces, la marca ha ganado reconocimiento global por su enfoque innovador en la micro-movilidad eléctrica.
La puerta frontal de ala de gaviota es la firma de Microlino. Abre hacia adelante, no hacia los lados, lo que permite estacionar en espacios absurdamente ajustados. Piénsalo: en París o Ámsterdam, eso es oro puro. El motor eléctrico de 13.5 kW proporciona suficiente potencia para ciudad — no necesitas más en tráfico urbano. El rango es de aproximadamente 200 km con una carga completa, perfecta para desplazamientos diarios. Ese diseño retro-futurista es inconfundible, mezcla nostalgia de los 50 con tecnología actual. Todos los modelos de la gama eléctrica comparten esta característica icónica.
Sí, completamente. Microlino está 100% comprometido con la movilidad eléctrica — sin excepciones. No hay versiones con motor de gasolina ni híbridas en el catálogo. Cada vehículo de la marca funciona exclusivamente con batería. Es una decisión clara: sostenibilidad total o nada. Eso define su filosofía desde el inicio. Puedes ver toda la selección eléctrica aquí. Cero emisiones. Cero compromisos.
El Microlino original es el más vendido y reconocible mundialmente. Su diseño retro con puertas de ala de gaviota lo hace viral en redes sociales — Instagram adora este coche. Aunque la Spiaggina es atractiva para mercados de clima cálido, el Microlino clásico domina globalmente. Es el que todos quieren fotografiar, el que genera comentarios, el que la gente reconoce en la calle. Las cifras de ventas lo confirman. Ese es el vehículo que define la marca.
Microlino tiene su sede en Suiza, país conocido por precisión e innovación. La marca opera desde allí para coordinar diseño, desarrollo y distribución global. Suiza fue la ubicación perfecta para un proyecto de movilidad urbana progresista — no es casualidad. La proximidad a Europa también facilita la expansión del mercado, permitiendo que el Microlino y la Spiaggina lleguen a ciudades como Berlín, Ámsterdam y París donde la demanda de micro-movilidad eléctrica es enorme. Desde Suiza, controlan todo: calidad, innovación, visión. Ese es el corazón de la operación.
Fuente: Microlino AG (official), Bundesamt für Straßen, Wikipedia, Association Suisse des Importateurs d'Automobiles (ASAA), Fédération Internationale de l'Automobile (FIA)·Última actualización