S & RS Performance
Modelos de alto rendimiento. Rendimiento de pista para la carretera.
Ver todos los modelos performance →Desde el desierto de Dubái, W Motors desafió la industria automotriz con hiperdeportivos de rendimiento extremo. Esta marca árabe nacida en 2012 compite directamente contra las leyendas europeas, produciendo máquinas de lujo en números microscópicos. Su diferencia: exclusividad radical combinada con ingeniería sin concesiones, reclutando talento de Ferrari y Lamborghini para crear lo que parecía imposible.


2 modelos de todas las épocas: filtra por segmento o abre un modelo para ver sus generaciones
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Una marca de hiperdeportivos nacida en el desierto de Dubái. W Motors no es una historia tradicional de fabricantes de automóviles — es una apuesta audaz de emprendedores árabes que decidieron competir en el segmento más exclusivo del mundo automotriz. Fundada en 2012, la marca surgió con una misión casi imposible: crear máquinas de rendimiento extremo que rivalizaran con las leyendas europeas y estadounidenses. Desde sus inicios en los Emiratos Árabes Unidos, W Motors se posicionó como símbolo de lujo y desempeño sin concesiones. ¿Quién dijo que la innovación automotriz solo podía venir de Stuttgart, Maranello o Módena?
Lo que diferencia a W Motors es su filosofía de exclusividad radical combinada con tecnología de vanguardia. Producen números microscópicos — apenas puñados de unidades al año — lo que garantiza que cada cliente obtiene algo verdaderamente raro. Sus modelos incorporan motores de alto desplazamiento, sistemas de transmisión avanzados y carrocerías de fibra de carbono diseñadas en túneles de viento de clase mundial. El precio refleja esta realidad: estamos hablando de máquinas de varios millones de dólares destinadas a coleccionistas que buscan lo inalcanzable. Cada vehículo es prácticamente una obra de ingeniería personalizada. No compiten por volumen. Compiten por legado.
La alineación actual de W Motors demuestra su compromiso con la potencia bruta y el diseño escultural. El Lykan Hypersport, lanzado en 2013, fue el primer buque insignia que capturó la atención mundial gracias a sus faros de diamante sintético y su motor V12 twin-turbo de 750 caballos de fuerza. Luego llegó el Fenyr Supersport, una evolución más agresiva y refinada que perfecciona cada aspecto de lo que define a la marca: rendimiento sin límites, exclusividad absoluta y presencia visual hipnotizante. Ambos modelos representan el punto más alto de lo que puede lograrse cuando el dinero y la ambición se encuentran sin restricciones. W Motors no vende autos. Vende sueños de velocidad y estatus que solo existen en números muy, muy pequeños.
En 2012, Ralph Debbas fundó W Motors en los Emiratos Árabes Unidos con una visión audaz: crear hipercochess de lujo desde Oriente Medio. Sonaba imposible. Un emprendedor libanés decidió competir contra fabricantes europeos establecidos desde hace décadas. Pero Debbas no era un soñador ingenuo — venía de la industria automotriz y sabía exactamente qué necesitaba: talento internacional, financiamiento árabe y una obsesión obsesiva por los detalles. La empresa se instaló en Abu Dabi, donde el dinero del petróleo permitía proyectos ambiciosos que en Europa habrían sido descartados como demasiado arriesgados. Aquí, en cambio, representaban oportunidad.
Los primeros años fueron de experimentación brutal. Debbas reclutó ingenieros y diseñadores de Ferrari, Lamborghini y Pagani — nombres que significaban algo en el mundo del lujo automotriz. ¿Por qué iban a abandonar sus trabajos seguros para un startup en el desierto? Dinero. Libertad creativa. La promesa de que sus ideas no serían ignoradas por comités corporativos. El equipo trabajó en secreto durante años, desarrollando chasis, motores y sistemas que rivalizaran con los mejores. No había prototipo de tres ruedas ni concepto divertido — desde el principio, W Motors jugaba en serio. La meta era clara: un hiperdeportivo que hablara árabe, pero que pensara italiano.
Entonces llegó 2013 y W Motors reveló el Lykan Hypersport. Cambió todo. Este no era un coche bonito con un motor grande — era una declaración de que el mundo árabe podía construir hipercochess que competían visualmente con cualquier cosa italiana o alemana. Motor V12 twin-turbo de 3.7 litros. 740 caballos. Cero a cien en 2.8 segundos. Pero aquí está lo interesante: los faros delanteros usaban diamantes reales y zafiros sintéticos como elementos ópticos, costando aproximadamente un millón de dólares solo en iluminación. Extravagante. Impactante. Exactamente lo que un hiperdeportivo de lujo debería ser. El Lykan no solo competía — dominaba la conversación. Hollywood lo notó. Fast & Furious 7 lo incluyó en escenas de acción, lo que le dio exposición global que el dinero no podría comprar.
Entre 2013 y 2018, W Motors fabricó poco más de una docena de unidades del Lykan, cada una personalizada según el cliente. No buscaban volumen — buscaban leyenda. El segundo modelo, el Fenyr Supersport, llegó en 2017 como respuesta a una pregunta que nadie había formulado: ¿qué pasaría si un hiperdeportivo fuera más extremo, más aerodinámico, más brutal? 900 caballos en su versión final. Cuerpo de carbono puro. Diseño que parecía salido de un videojuego de ciencia ficción. W Motors no estaba creciendo en números — estaba creciendo en mito. Cada lanzamiento generaba historias, debates, admiración. No era el camino tradicional, pero funcionaba.
Hoy, W Motors permanece como una rareza hermosa en la industria — un fabricante árabe de hipercochess que probó que el lujo y la innovación no tienen pasaporte. La compañía ha explorado futuras tecnologías, incluyendo investigación en modelos eléctricos que mantienen su filosofía de extremismo refinado. Pocos coches son recordados como obras de arte. El Lykan Hypersport lo es. Eso es legado.
Modelos de alto rendimiento. Rendimiento de pista para la carretera.
Ver todos los modelos performance →| Segmento | Modelos | Rendimiento | Tracción | Características |
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Segment
Coupe
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Models |
Performance
770 - 900 PS
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Drive
RWD
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Features
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W Motors representa algo raro en la industria automotriz: audacia pura. Una marca que se negó a seguir las reglas convencionales, que construyó máquinas extremas cuando todos decían que era imposible. Desde sus primeros modelos hasta la actualidad, cada vehículo cuenta una historia de ingeniería sin compromisos. ¿Por qué importa una marca tan pequeña? Porque probó que el futuro del automovilismo no pertenece solo a los gigantes establecidos.
Los entusiastas que buscan algo diferente encuentran en W Motors una propuesta genuina. Ya sea explorando sus SUVs de alto rendimiento o descubriendo sus opciones con propulsión eléctrica, la marca mantiene su esencia: máquinas pensadas para quienes se atreven a ser diferentes. Eso es W Motors.
W Motors tiene dos modelos en su catálogo. El Lykan Hypersport y el Fenyr Supersport. Ambos son superdeportivos de edición limitada diseñados en los Emiratos Árabes Unidos. No encontrarás sedanes ni SUVs de esta marca. Se enfoca exclusivamente en máquinas de alto rendimiento.
W Motors se fundó en 2012 en los Emiratos Árabes Unidos. Relativamente joven, ¿verdad? Desde su creación, ha mantenido un enfoque claro: producir superdeportivos exclusivos con tecnología de punta y diseño árabe distintivo. No es una marca con cien años de historia como otras. Pero lo que ha hecho en poco tiempo — crear máquinas que compiten con Bugatti y Pagani — eso sí que es impresionante. Desde el primer Lykan Hypersport, la compañía dejó claro que no venía a jugar.
W Motors es conocida por algo completamente loco. Diamantes sintéticos en los faros delanteros. Sí, leíste bien. El Lykan Hypersport integra estos diamantes en su iluminación frontal — un toque de lujo absolutamente único. Pero espera, hay más. También cuenta con un sistema holográfico para proyectar información en el parabrisas. Imagina eso: datos de rendimiento flotando en tu campo visual mientras aceleras a 240 mph. Son detalles que no encontrarás en Bugatti, Ferrari ni Lamborghini. Cada detalle está diseñado para recordarte que conduces algo verdaderamente especial.
No, W Motors no fabrica vehículos eléctricos. Se dedica exclusivamente a máquinas con motores de combustión interna de alto rendimiento. Ambos modelos utilizan V8 turboalimentados que ruguen como bestias. El Lykan Hypersport entrega 780 caballos de fuerza. El Fenyr Supersport toca los 900. No hay planes públicos para un futuro eléctrico, aunque bueno, la industria está cambiando rápidamente. Quién sabe qué pasará en cinco años.
El Lykan Hypersport es definitivamente el más icónico. Fue el primero en ser producido. Ganó atención global, especialmente después de aparecer en Fast & Furious 7 — eso no se puede comprar con dinero. Ese momento cambió todo para la marca. El Fenyr Supersport es más reciente y aún más exclusivo. Menos unidades producidas. Más potencia. Pero el Lykan? Ese es el que la gente reconoce en la calle. Es el que define a W Motors en la mente colectiva.
W Motors está basada en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos. Piénsalo por un segundo. Es la única marca de superdeportivos de lujo fundada en el Golfo Pérsico con producción real en la región. Eso refleja la ambición de los Emiratos de convertirse en un hub global de innovación automotriz. No es casualidad que un país con tanto capital decidiera invertir en máquinas de 780 caballos de fuerza y diamantes en los faros. La ubicación geográfica importa — acceso a talento global, infraestructura de clase mundial, y clientes dispuestos a gastar millones en exclusividad. Desde Abu Dabi, W Motors ha logrado competir con fabricantes europeos que llevan décadas en el negocio.
Fuente: W-Motors (official), General Authority of Islamic Affairs - Dubai, Wikipedia, Federation of GCC Chambers of Commerce and Industry, Automotive Industry Working Group UAE·Última actualización