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Páginas de archivo año a año con PDFs de folletos, especificaciones clave y enlaces a modelos relacionados.
Este archivo reúne 15 folletos originales de distribuidores para el Citroën BX durante 1982–1992, procedentes de cuatro mercados europeos. La colección documenta la gama completa: BX base, versiones deportivas 16 Valve y 19 GT, el innovador modelo 4×4 y el práctico Break. Compilada para historiadores del automóvil, investigadores y entusiastas, esta documentación de época captura la evolución técnica y el lenguaje de diseño del modelo.
Páginas de archivo año a año con PDFs de folletos, especificaciones clave y enlaces a modelos relacionados.
Los materiales originales del fabricante documentan los equipos y opciones tal como se ofrecieron.
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Cuando la BX llegó a los concesionarios en 1982, Citroën la posicionaba como la respuesta francesa a la practicidad germánica: un automóvil pensado para la familia que buscaba comodidad sin renunciar a la modernidad. El motor 1.4 litros con 84 CV era la base de la gama; el 1.6 litros de 101 CV atendía a conductores que demandaban más dinamismo en ciudad.
Frente a la competencia alemana y británica de 1983, la BX llegó al mercado español con una propuesta mecánica única: la suspensión hidropneumática que absorbía baches y irregularidades como ningún rival podía. El motor de 1,4 litros y 75 caballos priorizaba la eficiencia sobre la potencia bruta. Su carrocería práctica y el espacio interior generoso atrajeron a compradores que
La gama de 1986 comprendía la berlina de cinco puertas y la versión familiar, ambas disponibles con motores de 1,4 y 1,6 litros. Los compradores españoles podían elegir entre tres niveles de equipamiento, desde la versión básica hasta la más dotada. La suspensión hidropneumática de Citroën garantizaba un viaje suave incluso en carreteras secundarias, mientras el maletero ofrecí
En 1987, el BX llegaba a los concesionarios españoles como respuesta a una demanda creciente de berlinas prácticas y accesibles. Con motores de 1.4 y 1.6 litros entregando 75 y 90 caballos respectivamente, la propuesta de Citroën combinaba eficiencia con la suspensión hidroneumatica que lo diferenciaba del resto. Era un automóvil pensado para el comprador que buscaba algo disti
Mientras que el Golf y el Kadett dominaban las listas de ventas europeas, la BX de 1988 ofrecía una alternativa con carácter propio. Su carrocería de líneas audaces y su suspensión hidroneumatica la diferenciaban claramente de la competencia alemana. El motor de 1.6 litros entregaba 101 caballos con sobriedad, mientras que el chasis acusaba cada curva con precisión controlada,
Cuando el modelo actualizado llegó a los concesionarios españoles en 1989, el BX ya era referencia en el segmento compacto. La oferta se desplegaba desde la versión básica de 75 caballos hasta la turbo de 120 CV, cada una con su carácter distintivo. El chasis Hydropneumatique absorbía los baches de las carreteras ibéricas con soltura que los rivales alemanes apenas igualaban.
Cuando la gama de 1991 llegó a los mercados ibéricos, el BX ofrecía carrocería de berlina y familiar con el mismo espíritu de comodidad que caracterizaba a Citroën. El motor de 1,4 litros con 75 caballos proporcionaba suficiente vigor para el uso cotidiano español. La suspensión hidropneumática absorbía baches con soltura, un rasgo que los compradores mediterráneos valoraban.
El motor transversal de 1,4 litros con 75 caballos constituía la base mecánica de la gama BX en 1992, mientras que el diesel de 1,9 litros ofrecía idéntica potencia para conductores orientados al ahorro. Esta configuración probada sostenía una oferta de carrocerías en salón y familiar, ambas mejoradas en detalles de equipamiento y seguridad para mantener competitividad en el se
Mientras el Golf GTi y el Astra GTE dominaban las listas de deseos, la BX 16 Valve de 1990 llegaba a los concesionarios británicos con su motor de 1,6 litros capaz de 101 caballos y una suspensión hidropneumática que transformaba cada curva en una experiencia distinta. Citroën ofrecía temperamento francés donde otros proponían eficiencia germánica.
El motor de 1,9 litros de la 19 GT entregaba 128 caballos, posicionándose entre las opciones más potentes del catálogo BX de 1984. Más allá de la berlina, los compradores podían elegir carrocería familiar o cupé, cada una conservando la suspensión hidroneumática característica que definía el comportamiento de la marca francesa en carretera.
En los mercados ibéricos, el BX 4×4 de 1989 llegó como propuesta diferenciada: un familiar con tracción integral que no renunciaba a la comodidad urbana. Disponible en carrocería sedán de cuatro puertas y break, ofrecía motores de 1,8 litros gasolina o 1,9 litros diésel. Su carácter versátil lo posicionaba entre el coche de ciudad y la máquina de aventura, atendiendo a comprado
Cuando el BX Break llegó a los mercados ibéricos en 1985, Citroën ofrecía una berlina familiar diferente: motor de 1,4 litros con 75 caballos, suspensión hidropneumática que se adaptaba a carreteras españolas y portuguesas. El maletero amplio y la practicidad de su carrocería hacían atractiva esta alternativa a los familiares convencionales del momento.
Cuando esta edición Cottage llegó a los concesionarios españoles en 1989, se enfrentaba a un segmento competitivo dominado por el Peugeot 405 Break y el Volkswagen Passat Variant. El motor de 1,9 litros entregaba 105 caballos, suficientes para una conducción sin sobresaltos. La suspensión hidroneumatica de Citroën era su baza principal: absorbia los baches del asfalto ibérico c
En 1985, la gama BX Digit Edition ofrecía múltiples carrocerías: berlina de cinco puertas, familiar y cupé deportivo. El motor base de 1.4 litros entregaba 75 caballos, mientras la versión de 1.6 litros proporcionaba más vigor. La edición Digit se distinguía por sus instrumentos digitales y un interior moderno que atraía a compradores españoles buscando tecnología y practicidad
El archivo contiene 15 documentos originales del Citroën BX. La colección incluye folletos, catálogos de concesionarios y literatura de fábrica de varios mercados y años de producción. Estos materiales documentan la gama completa del BX durante su período de producción.
El archivo abarca de 1982 a 1992, cubriendo toda la producción del BX clásico desde su lanzamiento al mercado hasta el final de su era. Todos los años principales y variantes de modelos dentro de este período están documentados. Esto proporciona un registro histórico completo de la evolución del modelo.
Sí, los documentos originales son valiosos para proyectos de restauración. Contienen especificaciones técnicas, detalles de equipamiento y esquemas de color originales que facilitan la restauración auténtica. Los catálogos de concesionarios son especialmente útiles para mostrar opciones originales y configuraciones de fábrica.
Sí, el archivo incluye materiales de cuatro mercados diferentes. Esto permite comparar diferencias regionales en equipamiento, marketing y disponibilidad. Las variaciones específicas del mercado están completamente documentadas y trazables en toda la colección.
El archivo cubre varias variantes: BX estándar, BX 16 Valve, BX 19 GT, BX 4x4 y BX Break. Cada variante tiene catálogos y folletos dedicados. Esto proporciona cobertura completa de toda la gama de modelos BX y sus diferentes estilos de carrocería.
La página de archivo se enfoca en los documentos originales en sí y su importancia histórica. La página de catálogo cubre datos técnicos y especificaciones del vehículo. Aquí discutimos disponibilidad de fuentes y alcance de la colección, no ingeniería o detalles de rendimiento.
El archivo se expande regularmente con documentos originales recién descubiertos. Los nuevos hallazgos se catalogan sistemáticamente y se añaden a la colección. La colección actual de 15 documentos se revisa continuamente y se expande conforme hay materiales disponibles.