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Páginas de archivo año a año con PDFs de folletos, especificaciones clave y enlaces a modelos relacionados.
Este archivo reúne 43 folletos originales del Peugeot 504 correspondientes al período 1969-1992. La colección documenta la evolución de este sedán francés a lo largo de dos décadas, proveniente de seis mercados internacionales con representación multilingüe. Se incluyen variantes como la berlina estándar, el Break, la Ambulancia y modelos coupé 604. Dirigido a historiadores automotrices, coleccionistas e investigadores que buscan documentación auténtica sobre el desarrollo del 504 y su presencia en los mercados globales.
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Los materiales originales del fabricante documentan los equipos y opciones tal como se ofrecieron.
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El catálogo de 1969 presentaba la 504 en versión sedán de cuatro puertas como piedra angular de la gama. El motor de 1.6 litros y 79 caballos se acompañaba de una caja manual robusta y dirección hidráulica. La berlina ofrecía ese equilibrio entre eficiencia y espacio interior que los conductores españoles buscaban en una familia sedán fiable.
En 1970, el 504 llegaba con un motor de 1,8 litros entregando 79 caballos, transmisión manual de cuatro velocidades y suspensión independiente que lo diferenciaba de competidores más rígidos. Ofrecía carrocería de berlina y familiar, ambas con frenos de disco delanteros y un comportamiento de carretera mejorado respecto a su antecesor. Los compradores ibéricos encontraban aquí
El catálogo de 1971 presentaba la berlina de cuatro puertas como piedra angular, acompañada por una versión familiar de cinco puertas que ampliaba considerablemente el espacio de carga. El motor de 1.796 centímetros cúbicos entregaba 79 caballos de potencia con una fiabilidad característica de Peugeot. Los compradores ibéricos podían elegir entre transmisión manual de cuatro ve
Cuando el 504 llegó a los concesionarios españoles en 1972, se posicionaba como una solución práctica para familias de clase media que buscaban solidez y economía. El motor de 1.796 cc entregaba 79 CV de potencia constante, adecuado para las carreteras españolas de entonces. La berlina de cuatro puertas era la estrella del catálogo, aunque el coupé atraía a compradores con aspi
Cuando la 504 llegó a los concesionarios españoles en 1973, competía directamente contra el Simca 1301 y el Renault 12. Peugeot ofrecía una berlina de líneas sobrias con un motor de 1.796 cm³ que producía 79 caballos, priorizando la fiabilidad sobre la potencia bruta. Su chasis independiente y su maletero generoso la posicionaban como la opción sensata para familias que buscaba
Cuando la 504 llegó a los mercados ibéricos en esta configuración, ofrecía tres carrocerías: sedán, familiar y cupé. El motor de 1.8 litros entregaba 89 caballos con carácter directo, sin pretensiones. La suspensión delantera de brazos transversales aseguraba un andar seguro incluso en caminos sinuosos, donde los españoles valoraban esa solidez.
Cuatro carrocerías componían la gama ese año: la berlina de cuatro puertas, la familiar de madera, el coupé y la cabriolet. Cada versión compartía el motor de 2,0 litros y 96 caballos, pero el público ibérico apreciaba especialmente la familiar, robusta y práctica para las carreteras de montaña. Los interiores ofrecían acabados sólidos, acordes con la reputación de durabilidad
Cuando la generación de 1977 llegó a los concesionarios ibéricos, el 504 se posicionaba como alternativa sólida a los modelos italianos y alemanes. Su motor de 2,0 litros ofrecía 96 caballos de potencia con consumo moderado. La carrocería de cuatro puertas predominaba, aunque también se comercializaban versiones de break y cabriolet para segmentos más específicos.
Frente al Opel Rekord y el Ford Taunus que dominaban entonces el segmento, el 504 llegaba con una propuesta más refinada. Su motor de 2,0 litros entregaba 96 caballos de forma sosegada, sin pretensiones de deportividad. La berlina ofrecía espacio generoso, acabados cuidados, y ese carácter francés que priorizaba la elegancia sobre la potencia bruta.
Cuando el 504 llegó a los mercados ibéricos en 1979, ofrecía una berlina de cuatro puertas y un break que conquistaban por su solidez constructiva. El motor de 1.971 cc desarrollaba 96 caballos, suficientes para las carreteras españolas y portuguesas de la época. Los compradores apreciaban su carácter sereno, esa manera de rodar sin prisa pero sin pausa que caracterizaba a los
En el mercado ibérico, el 504 llegaba renovado a 1980 con una presencia más moderna, aunque su espíritu seguía siendo el de un sedán de clase media robusto. Junto al motor de gasolina de 1,8 litros y 89 caballos, Peugeot ofrecía la versión diésel de 2,0 litros con 65 caballos, que fascinaba a los conductores españoles por su economía de combustible. El cuerpo de cuatro puertas
En los mercados ibéricos, el 504 llegaba a 1981 como una propuesta sólida y sin pretensiones. Su motor 1,8 litros de 85 caballos ofrecía suficiente para las carreteras españolas y portuguesas, mientras que el chasis tradicional garantizaba una conducción predecible en cualquier condición. Aunque otros fabricantes ya exploraban la tracción delantera, Peugeot mantenía su apuesta
El motor transversal de 2,0 litros con 96 caballos seguía siendo el corazón del 504 español en 1982, aunque la mecánica ya mostraba su edad. La transmisión manual de cinco velocidades ofrecía un comportamiento predecible en las carreteras ibéricas, mientras que la opción automática atraía a conductores que buscaban comodidad sin sacrificar la economía de combustible.
El catálogo de 1983 ofrecía la berlina de cuatro puertas, el familiar de madera, y el cupé de dos puertas, cada uno con el motor de 1,8 litros y 85 caballos. La suspensión hidroneumatica seguía siendo su seña de identidad, capaz de domar los caminos rurales españoles. Los interiores combinaban tela resistente y detalles cromados que hablaban de solidez más que de lujo.
En 1992, el 504 seguía siendo lo que siempre había sido en Argentina: un competidor en un segmento donde la competencia importada apenas llegaba. Frente a rivales locales envejecidos y la ausencia de alternativas modernas accesibles, la berlina Peugeot mantenía su posición con un motor de 2,0 litros y 92 caballos que había probado su fiabilidad durante dos décadas. Su carácter
La oferta Peugeot en Argentina durante 1980 incluía el 504 en versión sedán, familiar y coupé, junto al más compacto 404. El 504 disponía de un motor de 2,0 litros entregando 79 kW, mientras que el 404 con su 1,4 litres (55 kW) ofrecía acceso al prestigio de la marca francesa. Esta amplitud de gama permitía a Peugeot llegar a distintos segmentos: desde el comprador que buscaba
La oferta de 1979 abarcaba cuatro variantes carrocería: la berlina 504 de líneas limpias, el práctico break de carga generosa, el cupé de perfil deportivo, y la imponente 604 berlina. El motor de 1,8 litros con 89 caballos animaba el 504, mientras el V6 de 2,7 litros y 160 caballos potenciaba la 604. Cada versión buscaba un segmento específico del mercado ibérico.
Cuando el 504 llegó a los concesionarios españoles en 1972, se posicionaba como alternativa sensata frente al lujo inaccesible de la DS. Su motor de 1796 cm³ entregaba 84 caballos con una eficiencia que los compradores españoles valoraban en tiempos de restricciones energéticas. La variante J7 ambulancia, construida sobre la misma plataforma, atendía las necesidades de servicio
Cuando la gama llegó a los concesionarios españoles, el 504 mantenía su posición como berlina práctica y asequible. El motor de 1.971 cm³ entregaba 96 CV, cifra respetable para el segmento medio de entonces. La variante ambulancia J7 revelaba la estrategia de Peugeot: un mismo bastidor robusto, múltiples carrocerías, múltiples mercados. Versatilidad sin complicaciones innecesar
En Argentina, esta versión ambulancia del 504 llegó para servir hospitales y servicios de emergencia que demandaban un vehículo resistente. La carrocería sedan fue adaptada con refuerzos estructurales, suspensión reforzada y espacios específicos para equipamiento médico. El motor de 2,0 litros proporcionaba potencia suficiente para desplazamientos urbanos y regionales. La tracc
Cuando el 504 Break llegó al mercado español en 1972, competía contra los rígidos alemanes y los ágiles italianos con un temperamento diferente. Su carrocería de 4,64 metros ofrecía generoso espacio interior, mientras el motor de 1,8 litros entregaba 89 caballos con carácter francés. Era un vehículo pensado para familias que buscaban practicidad sin renunciar al confort.
Cuando la Break llegó a los concesionarios españoles en 1973, ofrecía lo que los conductores ibéricos buscaban: espacio generoso, motor de 2,0 litros con 96 caballos, y una carrocería alargada que permitía llevar familia y equipaje sin renuncias. Las versiones con cambio manual dominaban el mercado, aunque la caja automática estaba disponible para quien la deseara.
En el mercado ibérico de 1977, el 504 Break se enfrentaba a rivales como el Renault 30 y el Opel Rekord Caravan, pero su solidez constructiva le permitía mantener presencia. La carrocería de cinco puertas ofrecía espacio generoso y maletero profundo para las necesidades familiares. Su motor de 1.9 litros y 96 CV garantizaba una conducción segura en carreteras españolas.
El motor de 2,0 litros con 96 CV impulsaba el Break por las carreteras españolas con sobriedad y fiabilidad. Su mecánica de suspensión independiente delantera y eje rígido trasero proporcionaba estabilidad en carga, ideal para comerciantes y familias grandes. La caja manual de cuatro velocidades resultaba suficiente para su temperamento práctico.
El motor de 1,8 litros con 89 caballos de potencia impulsaba tanto el Cabriolet como el Coupé de 1970, plataformas que compartían la solidez mecánica del sedán base. El Cabriolet ofrecía libertad con su techo retráctil; el Coupé proponía una línea más deportiva y definida. Ambas carrocerías reflejaban la apuesta de Peugeot por vehículos versátiles que combinaban elegancia franc
El motor de 1,8 litros entregaba 89 caballos, suficiente para que el Cabriolet se moviera con soltura por las carreteras españolas. La transmisión manual de cuatro velocidades, heredada de años anteriores, resultaba práctica aunque no ágil. En 1975, Peugeot reforzó la capota y mejoró los sellos contra la humedad, haciendo del descapotable una propuesta más madura para quienes b
El 504 llegó a los concesionarios españoles como convertible y coupé, ofreciendo dos interpretaciones del mismo espíritu: lujo accesible con aire de familia. El motor de 2.0 litros repartía sus 96 caballos sin urgencia, favoreciendo una conducción serena. La carrocería Pininfarina transmitía elegancia contenida, característica de la sensibilidad francesa hacia la proporción.
El motor de 1971 cc entregaba 104 caballos en el Coupé de mayor cilindrada, mientras que la versión Cabriolet ofrecía también un propulsor de 1.6 litros más modesto. Ambos compartían caja manual de cuatro velocidades y una suspensión independiente delantera que permitía absorber las carreteras españolas con aplomo.
El catálogo de 1983 presentaba dos interpretaciones de la misma plataforma: el descapotable, con su capota manual y su aire despreocupado, y el cupé, de líneas más ceñidas y deportivas. El motor de 1796 cc entregaba 79 caballos en la versión base, suficientes para las carreteras españolas de entonces. Ambas versiones compartían la solidez del chasis 504, aunque con refuerzos di
Cuando la 504 Commerciale llegó a los concesionarios en 1972, se posicionaba como la solución práctica para el comerciante que rechazaba los vehículos sin refinamiento. Su motor de 1,8 litros y 79 caballos garantizaba eficiencia en ciudad, mientras que la caja de carga abierta ofrecía flexibilidad sin sacrificar la comodidad de cabina.
En 1977, cuando el Peugeot 504 Diesel llegó a los concesionarios españoles, competía contra los modelos locales y los Renault de la época. El motor de 2,3 litros y 67 caballos no era deportivo, pero su fiabilidad y consumo moderado lo hacían atractivo para familias que buscaban economía. La berlina dominaba la gama, complementada por break y coupé.
El motor de 1,8 litros entregaba 79 caballos, mientras que la versión de 2,0 litros alcanzaba los 96 hp en una mecánica que Peugeot había perfeccionado. El Familiar 1980 llegaba al mercado español con opciones diésel también disponibles, ofreciendo al comprador una gama amplia según sus necesidades de consumo y prestaciones.
En el segmento de berlinas de lujo, el 504 GL-Ti competía contra el Opel Rekord y el Citroën CX con un temperamento más equilibrado. El motor de 1.8 litros desarrollaba 89 caballos, suficientes para autopistas españolas sin esfuerzo excesivo. Su carácter refinado y su chasis robusto lo diferenciaban en un mercado donde el confort ibérico exigía solidez real.
En el mercado argentino de 1980, el 504 GLD competía contra los sedanes japoneses emergentes con su reputación de solidez. El motor de 1,8 litros entregaba 85 caballos de fuerza en una propuesta sin artificios, donde la resistencia contaba más que el equipamiento. Su ensamble local en Argentina lo hacía más accesible a los compradores de la región.
En el segmento medio argentino de 1980, el 504 GLS competía contra el Renault 12 y las versiones locales del Chrysler. Peugeot ofrecía algo que los compradores valoraban: una construcción sólida con motor de 96 caballos, dirección asistida de serie, y un interior cómodo que reflejaba la confianza en la ingeniería francesa.
Cuando el 504 L llegó a los concesionarios españoles en 1973, se posicionaba como la alternativa sensata a los modelos italianos más temperamentales. Su carrocería de cuatro puertas alojaba un motor de 1,8 litros capaz de 89 caballos, suficientes para un comportamiento sereno en carretera. La propuesta francesa apelaba a conductores que buscaban fiabilidad sin renunciar al conf
Cuando llegó a los concesionarios españoles, el 504 Pick-Up ofrecía una propuesta equilibrada entre carga y confort. Dos motores diesel de 2,3 litros y gasolina de 1,9 litros cubrían distintas necesidades. La cabina doble permitía transportar operarios; la sencilla priorizaba volumen de carga. Pintura en dos tonos y retrovisores cromados completaban la gama.
En el segmento de vehículos comerciales ligeros, el 504 Pick-up llegó a 1983 con una presencia segura frente a competidores más jóvenes. El motor diésel de 2,0 litros con 69 CV permitía cargas de hasta 1000 kg sin esfuerzo. Los mercados ibéricos reconocieron su carácter robusto y su capacidad de trabajo sin complicaciones.
En 1988, la Pick-Up 504 llegaba a los concesionarios ibéricos enfrentándose a rivales nipones cada vez más agresivos. Frente al Datsun y el Toyota, Peugeot ofrecía una alternativa europea con carácter propio: estructura reforzada, motor diesel de 69 caballos, y la promesa de un servicio técnico accesible en cualquier pueblo español o portugués.
El motor de 2,0 litros con 96 caballos de potencia del 504 SL era la base de una propuesta mecánica sin pretensiones pero efectiva en el mercado argentino de 1980. La suspensión de muelles transversales y la caja manual de cinco velocidades reflejaban decisiones de ingeniería pensadas para la durabilidad en condiciones difíciles. Peugeot ofrecía fiabilidad donde otros prometían
El archivo contiene 43 documentos originales dedicados al Peugeot 504. Esta colección incluye folletos, catálogos de concesionarios, materiales de prensa y literatura técnica de varios mercados y períodos de producción. Juntos, ofrecen una cobertura completa de la historia del modelo desde su lanzamiento hasta su discontinuación.
Los documentos abarcan desde 1969 hasta 1992, cubriendo toda la producción del Peugeot 504. Todas las fases principales del modelo están representadas, desde la presentación original hasta los últimos años. Esta cobertura continua permite rastrear la evolución del modelo durante dos décadas.
Sí, definitivamente. Los folletos originales documentan colores, niveles de acabado y opciones auténticas de cada año. Los materiales técnicos proporcionan especificaciones necesarias para una restauración precisa. La literatura de época asegura que su proyecto refleje los detalles correctos para su año y mercado de producción.
El archivo incluye materiales de 6 mercados diferentes y variantes regionales. El 504 fue un éxito global, y esta colección refleja ese alcance internacional. Las especificaciones diferentes, opciones de equipamiento y estrategias de marketing para varias regiones están documentadas en los materiales.
El archivo documenta el 504 sedán estándar, versiones emparejadas con los modelos 404 y 604, además de variantes especializadas incluyendo la ambulancia y el break. Este rango ilustra la amplia estrategia de mercado de Peugeot durante esta época, mostrando cómo la plataforma 504 servía diferentes necesidades.
La página de archivo se enfoca en los documentos mismos y su valor de investigación. La página de catálogo presenta las especificaciones técnicas del automóvil. Esta página trata sobre los materiales y lo que revelan, no sobre detalles de motor. Es un recurso para historiadores y entusiastas que estudian literatura de época.
El archivo crece a medida que se descubren y digitalizan nuevos documentos originales. Los 43 documentos actuales representan el estado presente de la colección, pero puede expandirse con futuros hallazgos. Las actualizaciones se anuncian cuando se añaden nuevos materiales.